Lou Gehrig, cuyo nombre completo era Henry Louis Gehrig, nació el 19 de junio de 1903 en Nueva York. Fue uno de los jugadores más destacados en la historia del béisbol, conocido por su fuerza, constancia y dedicación en el campo. Gehrig jugó toda su carrera en las Grandes Ligas con los New York Yankees, debutando en 1923 y convirtiéndose en un pilar del equipo durante casi dos décadas.
Su apodo, «El Hombre de Acero», refleja su resistencia y fiabilidad en el campo. Gehrig fue un bateador excepcional, logrando múltiples récords y premios, incluyendo seis Series Mundiales con los Yankees y el premio al Jugador Más Valioso en 1927 y 1936. Además, fue conocido por su humildad y espíritu deportivo, ganándose el respeto de sus compañeros y fanáticos.
Trágicamente, en 1939, a los 36 años, fue diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad que le impidió seguir jugando y que más tarde sería conocida como la enfermedad de Lou Gehrig en su honor. A pesar de su diagnóstico, Gehrig enfrentó su destino con dignidad y valentía, pronunciando su famoso discurso en la ceremonia de retiro en el Yankee Stadium, donde expresó su gratitud y humildad.
Lou Gehrig falleció el 2 de junio de 1941, dejando un legado imborrable en el deporte y en la lucha contra las enfermedades neuromusculares. Su historia sigue siendo un ejemplo de perseverancia, humildad y pasión por el juego.